ben y sus zapatos

Ben y sus zapatos

 

Ben es un joven tranquilo, serio y estudioso, un día el colegio donde estudia los llevo a un asilo de ancianos para compartir su compañía y algo de comida con los abuelitos que están solos.
Al regresar a casa su mamá le pregunto:

-¿Cómo te fue? ¿Qué hicieron? ¿Por qué vienes descalzo? ¿Te asaltaron? ¿Dime quien te quito los zapatos? ¿Estás bien?

El contesto:

• No te enojes conmigo mamá, te voy a platicar que paso, me fue Bien!! Comimos con los abuelos, jugamos, hablamos mucho, nos contaron historias increíbles, muchos de ellos viven ahí porque su familia no puede cuidarlos, casi no los visitan, eso es triste pues son personas que saben muchas cosas, ¿porque yo no tengo abuelos? Mamá, cuando seas abuelita prométeme que no iras a una casa de esas, y yo te aseguro que jamás los llevare a una. Me gustaría adoptar unos abuelitos para que me cuenten tantas cosas de cuando ellos eran niños, dicen que nada era igual a como es ahora, repiten que “en sus tiempos” todo era más bonito, me parece que son historias de los libros que leemos, cantamos villancicos, les llevamos la Navidad!!! y ellos nos regalaron juguetes hechos por ellos mismos como regalo de día de reyes, Todos estaban muy felices, reímos tanto!!!

– ¿PERO QUE LE PASO A TUS ZAPATOS? pregunto de nueva la mamá un tanto impaciente.

* A uno de ellos le regale mis zapatos (dijo Ben) porque dice que hace mucho no le compran unos y le gustaron los míos, por eso me los quite y se los regale, primero no quería porque dijo que me iría descalzo y que no quería que me lastimara los pies, pero le dije que no importaba pues iba en autobús y no pasaría nada, después me dijo que quizá mis papás me iban a regañar, pero le conteste que ustedes no se enojarían, (porque no lo harán verdad?… verdad???). bueno, me sentí bien porque el señor se los puso de inmediato, le quedaron muy bien y estaba feliz!!!, te prometo que voy a ahorrar para comprarme otros, pero por favor, no me regañen, nunca tuve abuelos, y debe ser muy bueno tener unos, así que por un momento ese anciano fue como mi abuelo, le puede regresar un regalo de día de reyes!!!

La mamá no dijo nada, solo lo abrazo, lo beso y le dijo,
– Jamás te voy a regañar por ser un hombre con ese corazón, gracias por compartir con quien lo necesita, estoy orgullosa de ti.
Me has dado la mejor Navidad!!

Dedicado a Benjamín.

Redactado por: Elizabeth Ugalde Veloz

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